| 2 años separan la película "Alien: El octavo pasajero" (1979), de otro de los iconos de la ciencia ficción, "Star Wars" (1977). No tienen nada que ver una con la otra en cuanto a argumento y estética, aunque es cierto que hay momentos en los que viendo "Alien" nos vienen a la mente escenas de "Star Wars". Un ejemplo es la cabina de mando del Nostromo, un espacio semicircular, blanco y con cientos de luces rodeando la pared, algo que recuerda mucho a la del "Halcón milenario".Aún así la escenografía es impresionante, un mundo creado por el artista Hans Ruedi Giger y que el director de arte Less Diley supo adaptar a la película con gran maestría. Un espacio completamente subrealista en el que se consigue aumentar la tensión de la película gracias a la impresionante fusión entre la decoración y el propio alien, que gracias a su estética y la de las naves es capaz de camuflarse prácticamente en cualquier lugar. Consiguiendo así que el espectador esté en continua tensión pues no sabemos por dónde puede aparecer el extreterrestre."Alien" es una película admirable sobre todo tratándose de la época en la que está realizada, ya que los efectos especiales son realmente buenos. Lo único que recalcaría es la actuación de Veronica Cartwright, Lambert. Una actuación algo superficial. Se dedica durante toda la película a poner cara de susto y poco más, no creo que se mereciera el "Premio Saturno a la mejor actriz de reparto" que ganó por esto. |
jueves, 13 de enero de 2011
Alien: El octavo pasajero
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario