martes, 11 de enero de 2011

Ikuru (Vivir)

Una película que te pone los pelos de punta. Refleja de forma magistral la relación entre la vida y la muerte. De lo poco que apreciamos la vida cuando la vivimos y el gran valor que en el fondo tiene. Muestra espectacularmente bien eso de "no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes". 
Lo más increíble de esta película es que aunque se trata de una producción de 1952, y además de un país oriental como es Japón, llega un momento en el que te sumerges en la historia, pues la relación que cuenta entre el padre y su hijo, es igual de válida en la actualidad.  Esa relación entre la forma de vivir de los padres y el contraste de la modernidad que refleja el hijo. Además nos deja ver que el ver a nuestros mayores como una carga, como por desgracia hacen muchos jóvenes, no es algo actual sino que viene de años atrás.
Sólo tiene un pequeño fallo. Esuna de las películas más lentas que he visto hasta ahora, y eso hace que las dos horas y media que duran se hagan aún más interminables."Vivir" es una de esas películas que con el paso del tiempo se revalorizan, porque por mucho que pasen los años los problemas y las relaciones que nos muestra siguen vigente y son factibles aún en la actualidad.

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